miércoles, 18 de junio de 2014

VIDEO CUENTO

Este video fue realizado gracias a la colaboración de Marcelo Caggiano, locutor de FM en Chascomús. El texto, corresponde al cuento ganador en el Certamen Internacional de Cuento organizado por la editorial Mis Escritos edición 2013.

lunes, 2 de junio de 2014




EGOÍSTA

Esta noche, amor, no quiero compartirte…
serás solo mía.
Atrapada entre mis brazos
podrás oír los musicales latidos
que mi corazón esparcirá con marcial paso
como reloj que anuncia mis horas.

Aunque la luna invada los rincones…
serás solo mía.
Porque su luz ambiciosa trepará paredes,
se colgará de las desparramadas sábanas
para intentar arrebatarte de mí
al saber que irradias más luz que su cara.

Si las sombras danzaran sobre ti…
serás solo mía.
Al penetrar tus ojos en los míos,
tu carne en mi carne, los sudores fundidos
podrán pegarse a los pies de la cama,
pero huirán al sentirse derrotadas.

Nadie se atreverá a quitarte de mi jaula
ni interrumpirá esta mágica noche.
Sí, permitiré que una tímida brisa
acaricie los cuerpos abatidos por el roce
y podrá susurrar en su vuelo por el éter
que esta noche…

fuiste solo mía.

lunes, 14 de abril de 2014

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "GAMBETA DE SUEÑOS"

El día Sábado 12 de abril, presenté el libro "GAMBETA DE SUEÑOS, fotos y anécdotas de la categoría 2000 del club Deportivo Chascomús". Su edición fue posible gracias a la colaboración de la Escuela de Fútbol del club, la C.D. del Club Deportivo y sobre todo... de los padres. Luego de observar un video en donde se apreciaron las hazañas deportivas de la categoría (en la Liga Local, los Torneos Nacionales e Internacionales) entre los años 2007 y 2013, tuve el agrado de compartir unas palabras vertidas por el periodista deportivo Aníbal Gómez. Finalmente, se entregó un ejemplar a cada jugador, muchos de los cuales integran en la actualidad la sexta división del Club Deportivo Chascomús. La edición se realizó a través de "Ediciones Mis Escritos", de la localidad de Lanús. Agradezco a los que compartieron dicho evento y sobre todo a los protagonistas del libro... ese grupo de "pequeños - grandes" jugadores de fútbol.








martes, 25 de marzo de 2014

INFORMACIÓN PERSONAL

Quiero compartir con mis seguidores que he tenido un cierre de año 2013 con grandes premios, y un comienzo 2014 lleno de satisfacciones. Escribir fue siempre para mí, un hobby. Pero cuando los reconocimientos recibidos a través de los jurados que conformaron los certámenes han sido favorables, ese hobby se transformó en una responsabilidad. Y no lo expreso como una carga, sino como un placer por la escritura, y la necesidad de llegar a lo más profundo de mis lectores. Por eso, gracias a todos aquellos que han valorado mis obras.

Galardones durante el año 2013:


  • Mención en "Cartas de amor", Homenaje a la mujer (Centro Cultural Rosalía de Castro, Bs. As.)
  • 2º premio "Juegos Florales" Ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • Finalista 9º Certamen internacional "Cartas de Amor", Ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • 1º Premio Certamen Internacional de Cuento Ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • "Gran Premio de Honor" otorgado por Ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • Mención de Honor "Juegos Florales de Invierno", Ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • 1ª Mención "Una Mirada al Sur", Ed. Pasión de Escritores, Bs. As. 
  • 1º Premio "Juegos Florales de Primavera", Ed. Mis Escritos, Bs. As.


Galardones hasta el momento durante el año 2014:


  • Finalista en certamen "Ecoloquia 2013", Bs. As.
  • Seleccionado en Concurso "Letras con Arte", España.
  • Distinción Especial en "Certamen Internacional de Cuento Infantil", ed. Mis Escritos, Bs. As.
  • Seleccionado en Concurso "Otoño e Invierno", Diversidad Literaria, España. 


Libros a presentar durante el corriente año:

GAMBETA DE SUEÑOS. Un relato-crónica sobre un grupo de chicos de la categoría 2000 del Club Deportivo Chascomús. Los logros deportivos y sus grandes anécdotas, han demostrado que todo se puede si prevalece el espíritu deportivo y sobre todo... la amistad. A presentar en el mes de abril en las instalaciones del Club.

DOBLE MIRADA. Una selección de cuentos cortos en donde la imaginación, el absurdo y el cambio brusco de los acontecimientos, son los verdaderos protagonistas de las historias. Se presentará durante la VII Feria del Libro de Chascomús (mes de junio).

A todos... ¡GRACIAS!








viernes, 29 de noviembre de 2013

POEMA SELECCIONADO

El siguiente poema, es uno de los galardonados como "Primera Mención" para integrar la Antología Internacional "Una mirada al Sur 2013" de Ediciones Pasión de Escritores. 
Con beneplácito, me han notificado que un ejemplar de la Antología le será entregada a Su Santidad el Papa Francisco. 

PAZ

Deshonran tu magnífico nombre
tras el grito ahogado de una bala,
el llanto de un niño sin tierra,
las manos del que agita una bandera
o la tiñe con su sangre derramada.
Te sujetan entre eslabones de acero
que oprimen voluntades perdidas.
Por ti extienden sus territorios,
se apoderan de emblemas sagrados
como trofeo de inútiles batallas.
No eres un símbolo pagano
ni frase sobre pared desgastada
con rostros de mártires soldados
autores de inmortales palabras.
Sin embargo tu nombre seguirá vivo
en el corazón de los que callan,
quienes saben que el triunfo no llega
con el azote o las temibles armas
sino con el poder de tus tres letras
y la Fe por quien entregó su vida

para salvar nuestras almas.

miércoles, 9 de octubre de 2013


EL CASO DEL DOCTOR SPANGEMBERG



El Doctor Spangemberg quitó el aire de la jeringa, llena con líquido azulado, hasta que unas gotas salieron por el extremo de la aguja. Luego, lo inoculó en el tallo de uno de los arbustos del laboratorio. La planta comenzó a desprender sus hojas hasta quedar desnuda (con mi reloj de bolsillo calculé el tiempo: cinco minutos). Me puse los guantes de goma y arrojé el recipiente vacío en la bolsa que más tarde incineraría en la mufla. Él, en tanto, anotaba todo en su libreta.
Rudolf Spangemberg era un botánico y bioquímico renombrado en toda Alemania. Por contactos políticos logró llegar al entorno íntimo del Führer, quien se interesó en sus investigaciones; le entregó todo lo que precisaba: un laboratorio bien equipado y una buena cantidad de francos. Los últimos meses vivió obsesionado por el estudio del ADN en los vegetales ―gracias a unos manuscritos que le entregó, antes de morir, su amigo Albrecht Kossel, colega científico de Berlín―, y la posibilidad de modificar su estructura con mezclas químicas que solamente él conocía. Para tal fin, mandó traer de Argentina varios ejemplares de Ilex paraguariensis, un arbusto muy común en Sudamérica. Yo, apenas tenía la experiencia de un trabajo anterior en una botica, preparando mezclas de hierbas para diferentes enfermedades. El Doctor me apreciaba mucho y no dudó en nombrarme su ayudante.
De una vitrina extrajo otro líquido ―esta vez purpúreo―,  y llenó otra jeringa. Se acercó a la maceta ubicada frente a la ventana y la inyectó. Me pareció que la planta movía una de las ramas y noté que el doctor también, pues acomodó sus lentes para observar mejor la situación.
―¡Rápido! ¡Vaya a buscar la máquina fotográfica! ¡Creo que estamos ante un acontecimiento fundamental para la ciencia! ―me dijo exaltado.
Corrí hasta la habitación contigua y recogí el trípode con la máquina; coloqué en mi bolsillo la bolsa con magnesio y regresé al laboratorio. Calculo no haber demorado más de dos minutos, por eso la sorpresa me dejó consternado. El Doctor Spangemberg yacía muerto en el suelo. La maceta estaba vacía y había tierra desparramada por toda la habitación. Me asomé por la ventana, y no vi a nadie. Tomé el anotador. Spangemberg alcanzó a escribir: “Ensayo 285. Inoculación total. Efecto esperado. El cambio se produjo”.

Salí a la calle y me dirigí hacia la esquina para informarle al agente policial, quien hizo sonar el silbato.

jueves, 6 de junio de 2013


No se por qué, pero desde que salió el sol presentí que algo nuevo iba a suceder. Las crines del cuello se me erizaron, como aquella vez en que lograron amansarme, después de varios intentos por zafar de los bultos humanos que aparecían sobre mi lomo (algunas veces con agresividad); o cuando me compró mi actual dueño, porque en el primer momento lo observé con desconfianza, sin imaginar que conviviríamos muchos años en este campito de Chivilcoy. Presencié el nacimiento de sus tres hijos, los fui llevando de a uno a la escuela, acudí a los casamientos con ornamentaciones de cuero reluciente, e incluso conocí algunos nietos. Mis crines se aclararon al igual que su pelo, y las arrugas de la vejez demarcaron nuestros rostros. Ya no puede montarme, de todos modos mis patas tampoco podrían soportar su peso. Por eso presiento algo. Sale de la casa y se acerca con lentitud, ayudado con el bastón de tacuara. Sus ojos enrojecidos demuestran que tristes pensamientos lo agobian. Dejo que me acaricie y hociqueo su hombro, habitual demostración de afecto entre ambos, por eso no percibí la llegada del camión.
Rodeado por una nube de polvo se detiene muy cerca. El conductor desciende y se saludan; entre abrazos y frases de aliento (sigo sin comprender), el desconocido le entrega unos billetes a mi patrón quien, sin revisarlos, los guarda en el bolsillo. El camionero se acerca y me toma de las riendas. Mi viejo amigo seca unas lágrimas con el pañuelo y se aleja. ¿Qué pasa? ¿Quién es este hombre? Recibo unas palmadas en el anca para apurar el paso hacia la explanada y el interior del camión. Allí recibo la mirada resignada de otros tan viejos como yo, aunque con aspecto más deteriorado. El portón se cierra y el camión emprende su marcha alejándome de la casa. Mi viejo amigo se introduce en ella como si no pudiera soportar la escena (su corazón ya no es tan fuerte), el polvo oculta el paisaje que tantos años recorrí al galope con mi familia.


Ahora sí comprendo.


miércoles, 20 de febrero de 2013


EL HORNERO

Los primeros reflejos de clariluz
aparecen desde el ramillado horizonte
de espinillos y caldenes repletos de brotes.
En lo alto del poste añejo pero firme
se dibuja la silueta oscura del nido.
Inquietas cabezas asoman por el hueco
para aspirar los restos de la noche que se aleja.
El sol comienza a calentar el adobe
y la humedad condensada en su puerta
es el desayuno de quien primero madrugue.
Despedido por una fuerza misteriosa
sale el macho presurable agitando sus alas.
Ella, lo aguarda apenas asomada
en custodia de los óvulos fecundados con amor.
Con el pico rebosante de alimento
regresa al hogar para nutrir a su pareja
y entre picotazos y aleteos se someten a un íntimo cotejo
con las paredes del nido como inhablante testigo.
Así pasa la primavera y los visita el verano.
Nuevas voces se escuchan desde lo alto…
son aquellos que pronto volarán
en busca de su propio destino…

miércoles, 2 de enero de 2013

CUATRO PREGUNTAS EN MI VIDA

¿Cómo?
El Destino juega con nosotros
y trenza los caminos
como los cordeles de un zapato.

¿Cuándo?
La tenue luz del crepúsculo
adormece los sentidos humanos
y permite que afloren imágenes
de pasiones escondidas.

¿Dónde?
La calle mezcla cientos de personas
indiferentes al entorno
pero entre todas las miradas
hay dos que se reconocen...

¿Por qué?
El Universo es una rueda infinita
que gira para volver al mismo lugar.
Luego de la tormenta de odios y rencores
un nuevo amor renace...

viernes, 16 de noviembre de 2012

UN NUEVO VIDEO-POEMA PARA COMPARTIR CON USTEDES...

domingo, 16 de septiembre de 2012

AÚN TE RECUERDO


El almanaque monta la experiencia
sobre mi cuerpo.
Números sin alma circulan,
unidades… decenas que se gastan
y aún mantengo tu recuerdo.
Ya nada se parece al que fui
tampoco al que podré ser,
sin embargo el brillo de tus ojos
permanece impreso en aquellas tardes
que nos mirábamos con amor
pero se escurrió como el rocío.
Hasta los lugares que nos cobijaron
modificaron sus formas
aliándose al perverso destino
de intentar que te olvide,
pero no se dan cuenta
de que fueron tan gratos los momentos…
Podrán ser arrancados con mi vida
para llevármelos al reino de los muertos.
Busco tu rostro entre la multitud,
escucho si alguien pronuncia tu nombre
para saber que estás cerca,
entonces avanzaría entre los cuerpos
para llegar al tuyo
que tantas veces acaricié…
y te abrazaría con la pasión acumulada
por tantos números,
unidades… decenas…
que te extrañé.
Aunque hayas cambiado como nuestros rincones
o envejecido como mi imagen
ya escasa de rubores,
volvería a decirte que te amo
y no permitiría que esos brazos ladrones
volvieran a arrebatarte de mi regazo.

Pasan las unidades… las decenas….
nadie pronuncia tu nombre
y sin embargo… te sigo amando.

domingo, 12 de agosto de 2012

Una nueva video-poesía que quiero compartir con ustedes...

miércoles, 6 de junio de 2012

ESPERA




Quisiera escabullirme como la arena

en el mar espumante,

mezclarme con la hojarasca

bajo un árbol en otoño,

esquivarle a la Muerte

que presiento muy cerca

para esperar tu tiempo

y así... partiríamos juntos.


(3er premio en poesía del Certamen Internacional "La Librería Mediática", Venezuela)

jueves, 8 de marzo de 2012

Esta vez, escapo de la línea romántica para hablar de ciertos personajes desagradables...

LAS MALDITAS CUCARACHAS



Su nombre me provocan repulsión


como si pronunciara aquellas mágicas palabras


que evocaban a los demonios usurpadores


de las recetas de hechiceros medievales.


A veces recorren los rincones profusos de la casa


que desconozco por mi incapacidad de alcanzarlos.


Son más dueñas que yo, conocen mis horarios,


y se jactan de un suculento banquete ante mi ausencia.


Soldados de una guerra declarada hace siglos


con intenciones de victoria por la eternidad.


Lucen orgullosas su cobriza armadura


que resiste a los golpes inútiles que intentan


derrocar su imperio repugnante y oscuro.


Si una muere, otras miles aparecen de la nada


como si un portal del tiempo se abriera


en uno de los huecos oscuros de mi morada.


¿Qué capricho tuvo el Creador de Todo


para colocarlas sobre la Tierra?


¿Acaso ya existían en el Cielo


perturbando la morada divina?


¿O fue el demonio desterrado quien,


antes de sucumbir en las profundidades,


las esparció por el Paraíso


como signo de su maldad extrema?


Inútiles son los esfuerzos de los sabios


pues, ante cada amenaza, se adaptan sin demora


para reírse de nuevo ante nuestras caras.


Tal vez deberíamos aceptar la derrota


y compartir el territorio de la contienda.


Que el día sea nuestro y permanezcan ocultas,


y la noche misteriosa sea completamente de ellas.



Gabriel López - 2012

jueves, 19 de enero de 2012

UNA CARTA DE AMOR... ESPECIAL


San Antonio, Puerto Rico, abril de 1972

Querida Clara:

Ha pasado mucho tiempo desde aquél día de tu partida. La distancia socavó mi corazón, envejeciéndolo con más efecto que el producido naturalmente por el paso de los años.

Aún recuerdo aquella calurosa tarde en la plazoleta de nuestra ciudad en la cual me anunciaste tu decisión, la de abandonar todos los momentos de felicidad y de apasionado amor que compartimos, por el solo hecho de haber conocido a un hombre que te ofreció una vida repleta de lujos y placeres que yo no era capaz de darte.

"El amor puede llenar nuestros corazones pero no nuestros bolsillos" dijiste con tono duro y gestos serenos; pensabas que con esa actitud me convencerías de esas palabras, pero los ojos, fiel reflejo de los sentimientos, indicaban que las mismas brotaron falsamente, sin convicciones.

Luego, te levantaste del asiento (el mismo que fue testigo de tantos gratos momentos y, a su vez, testigo de nuestros proyectos de vida juntos) y en silencio te alejaste con paso firme sin mirar hacia atrás; pero observé que inclinaste la cabeza como fiel demostración de tu llanto, de tu arrepentimiento.

Sufrí mucho, no solo por la separación sino por ti, por tu desacertada decisión. Estabas segura de que no lo amabas, y a eso el destino lo castiga provocando que los días, los meses, los años, se conviertan en un martirio creciente.

Te escribo esta carta, y pretendo enviártela pero no por algún medio tradicional, sino que partirá en el interior de una botella, la cual arrojaré al mar que me separa de ti. Pero no escogí cualquier botella. Es la misma que tantas veces bebimos juntos, ya sea en mi casa o en la playa observando las estrellas. Siempre te llamó la atención su graciosa forma y su vistosa etiqueta verde con motivos rojos, que te transportaban en el tiempo a la niñez, y visualizabas ese árbol de navidad que tus abuelos armaban con mucho cariño, para colocarlo luego en el centro del comedor. Tú admirabas el empeño puesto por ambos, la manera de distribuir aquellas esferas rojas por todo su cuerpo verde intenso, dotándolo de vida, al igual que esta simple botella.

El viento la acariciará en su trayecto, como lo hicieron mis labios sobre los tuyos.

La lluvia la cubrirá con gotas, como las lágrimas sobre mi rostro, al enterarme de tu decisión.

Las olas la mecerán del mismo modo que yo lo hacía con tu cuerpo, al tomarte entre mis brazos y jugar como niños.

Los peces la seguirán con la mirada, como lo hacía la gente al vernos pasar, pues nunca nos avergonzamos en demostrar nuestro cariño.

Seguramente, en cuanto la veas acercarse desde el horizonte hasta tu playa, retornen a tu memoria todos nuestros gratos momentos, nuestra pasión, nuestro amor, y corras sin detenerte, mojándote los pies para acudir a su encuentro y descubrir su contenido: esta carta.

O quizás, la veas pasar como una botella más, sin detenerte en su forma y en su colorida etiqueta, lo cual indicará que ya no almacenas más recuerdos de mí. Entonces, continuará su viaje hasta que otras manos, otros ojos, lean estas palabras y descubrirán que alguien, al otro lado del mar, está sufriendo de amor por una mujer que ya no vale la pena.

Enteramente tuyo,

Frank

miércoles, 14 de diciembre de 2011

HAIKU


Oigo la lluvia

es llanto de los ángeles

por tu partida

jueves, 24 de noviembre de 2011

CONFESIONES




Porque estás ensamblada a mi corazón

y tu imagen de ángel ocupa los pensamientos,

es que te idolatro, amada mía,

como los prelados hacia el fuego sagrado

o las mieses al candente sol.

Porque tus caricias encienden en mí el fuego

de una pasión incontrolable

que luego sosiegas con un almibarado beso

que acepto rendido a tu vitalidad,

hasta quedar sumiso a los encantos

de tanta belleza reunida en un solo cuerpo.

Si las sirenas exclamaran tu nombre…

¡Cómo me arrojaría a las profundidades del Egeo!

¡O si las crueles huestes de Atila

te tuvieran prisionera!

No dudaría en retarlas sin miedo a morir… por ti.

Es así que te observo y me siento dichoso

de poseer tan preciado tesoro

y quizás, sin darme cuenta, me vuelva arrogante

pero no me importa.

Simplemente… te amo.

viernes, 18 de noviembre de 2011

A PESAR DE TODO, LA HISTORIA SE REPITE


AYER

Al tío Francisco le gusta llevarme con él al banco. Dice que lo hace porque lo disfruta, porque aprovecha la ocasión para sacarme a pasear, pero yo creo que lo hace para torturarme. Hay cosas que me llaman la atención, como esa enorme fila de hombres de traje que miran el reloj con fastidio a cada rato; o esta otra repleta de ancianos y ancianas que apenas pueden resistir la espera. Y son imágenes que se repiten todos los meses.
El tío me trae con él para cobrar su jubilación, y después me lleva hasta la heladería en donde me compra un enorme helado de vainilla y chocolate. Por eso soporto este martirio, porque al final la recompensa vale la pena.
Como mamá y papá trabajan todo le día reparto mi tiempo entre la casa de los abuelos y la del tío Francisco; eso cuando estoy de vacaciones porque en época de clases mi tía Elvira pasa por la puerta de la escuela en el horario de salida y me lleva a su casa en donde hago los deberes, tomo la merienda y miro un rato la televisión hasta que papá pasa a buscarme. Ya pasé a cuarto grado sin problemas porque me gusta la escuela a pesar de que mis compañeros me vean como un “bicho raro”.
Pero sigo sin comprender porqué todos vienen temprano para hacer la fila en el banco. Tampoco entiendo a los señores que atienden del otro lado del mostrador. Los veo muy tranquilos, conversando entre ellos a pesar de que hay mucha gente que está apurada… o eso parecen ¿De qué hablarán? ¿Por qué no empiezan a atender más temprano si ya están ubicados en sus lugares antes de que el reloj indique las diez? Muchas veces se lo pregunté al tío pero él tampoco lo sabe. Tiene muchos años, no me acuerdo cuántos pero son muchos, y sabe de todo… menos este tema de las filas. Me hacen acordar a la salida de la escuela cuando izamos la bandera; uno atrás del otro, los más pequeños adelante y los gigantes al fondo. Pero acá son filas desparejas y sería mucho lío ordenarlos como lo hacen con nosotros.
Algunas mujeres llevan chicos más pequeños que yo. Se ponen nerviosos y comienzan a llorar, por lo que sus madres los tironean del brazo para que se callen, lo cual dura poco hasta que vuelven con los gritos. Eso tampoco lo entiendo. ¿Será que no los llevan a la heladería como a mí cuando salen de acá? El tío tendría que hablar con ellas para explicarles lo que deberían hacer. Y esos señores de traje y maletín que miran a cada rato la hora… Si están apurados… ¿Por qué no vienen otro día? Pero yo aguanto, porque dentro de un rato voy a devorarme un rico helado de chocolate y vainilla.

HOY

¡Si el tío Francisco me viera! Tantas veces protesté porque me traía al banco siendo yo muy pequeño, y sin embargo sigo esclavizado a esta rutina. Apenas tengo una hora para realizar el trámite, pagar la cuanta, salir disparando hacia la puerta, subir a mi coche y acudir raudamente al trabajo. Todos los meses lo mismo. Aquella fila de ancianos que aguardan el cobro de su jubilación no se modificó en nada respecto de aquella que hacíamos con el tío. ¡Qué helados nos comíamos a la salida del banco! Son situaciones que han quedado muy atrás en el tiempo; hoy ya no dispongo de esos minutos libres, las obligaciones laborales son tan absorbentes que nos convierten en máquinas sincronizadas para realizar todo de manera mecánica.
¡Y esas mujeres! Traen a sus llorosos hijos, pequeñas e insoportables criaturas que escapan de sus manos y corretean entre la gente ¿Habré sido igual a ellos? Tal vez no conocen la terapia que empleó el tío Francisco conmigo, cuando a la salida me llevaba a tomar ese enorme helado de vainilla y chocolate (la heladería no existe más, hoy su lugar lo ocupa una lavandería).
Ya pasó media hora y apenas atendieron a un par de personas… ¡Y cómo no! Si se la pasan conversando quien sabe de qué cosas en lugar de acelerar los trámites. La fila se hace interminable atrás mío ¡Por suerte vine temprano! Lo lamentable es que hoy es el único día en el que puedo disponer de un lapso de tiempo, sino vendría en otro momento, cuando no hubiese tanta gente. Y aquellos ancianos que siguen aguardando el turno, soportando horas y horas de espera. . . deberían ser más considerados con ellos. Ya pasaron cuarenta y cinco minutos y aún sigo aquí. . .

MAÑANA

¡Qué hermoso día! No me costó en absoluto madrugar, si total lo hago a diario. Los mates de mi mujer estuvieron excelentes como siempre, con poca azúcar (el médico no me lo permite) y el agregado de unos panqueques con la mermelada de durazno que elabora con sus manos… ¡cada vez le salen mejor!
La fila es extensa pero se aprovecha, porque me encuentro con viejos amigos con los cuales nos vemos una vez al mes para cobrar la jubilación. ¡De cuántas cosas nos acordamos! A pesar de la edad somos los más pacíficos pues siempre comentamos de los pequeños sabandijas que traen las madres al banco, pensando que van a portarse bien ¡Qué va! ¡Si son imposibles de quedarse quietos! Incluso, con el paso de los minutos empeoran su comportamiento. Y eso que tengo nietos pero por suerte no son como ellos. Se la pasan correteando por todo el banco, las pobres madres deben abandonar la fila para perseguirlos, atraparlos de una oreja y regresarlos con ellas a su lugar. Ya no tengo recuerdos de cómo me portaba cuando el tío Francisco me traía, pero el detalle que no olvidaré jamás es ese suculento helado de chocolate y vainilla que me compraba. Todavía sigo pidiendo esos gustos y cada vez que saboreo uno de ellos me acuerdo de él ¡Y pensar que ahora estoy ocupando su lugar en la fila!
Cuando traigo a mi nietito Abel, en escasas ocasiones, lo llevo hasta la heladería de la otra cuadra y le compro uno como lo hacía mi tío. La zona cambió mucho, y la heladería que existía cuando era un niño cerró para convertirse creo que en una lavandería, luego la demolieron para construir un supermercado. Estos, los de la otra cuadra, no son tan ricos pero no hay para elegir.
Aquél hombre inquieto que mira constantemente la hora se parece a mí. Tantas veces he venido a realizar trámites interminables, ansioso por regresar al trabajo que no alcancé a disfrutar de las pequeñas cosas como ésta, la de reencontrarme con mis amistades de siempre. Tal vez en aquella época los tenía cerca en la fila pero la impaciencia me cegaba de tal manera que no los veía. O quizás sí, pero me hacía el distraído para que no se acercaran a conversar y yo perdiese otro montón de minutos.
¡Allí viene mi compadre Alberto! Hace meses que no lo veía, desde que se jubiló como empleado de este banco. Antes, cuando nos atendía del otro lado del mostrador, al principio no lo saludaba pues lo culpé muchas veces por haberme hecho perder tiempo, sobre todo porque se ponía a charlar con los clientes que atendía, hasta que un día sin darnos cuenta estuvimos conversando unos minutos mientras me sellaba los papeles. Las charlas se sucedieron y comenzamos una amistad que perdura hasta el día de hoy. Antes, rezongaba por muchas cosas, hasta que un día comprendí…

- ¡Alberto! ¡Qué tal! ¿Cómo va la vida?

viernes, 21 de octubre de 2011

NOCHE ETERNA

(NOCTURNO)

Aquella noche fue la primera

donde solos bajo la luz de un farol

en una desértica plazoleta

acaricié tus labios con los míos

para descubrir un sabor que no conocía…

Aquella noche toqué tus muslos

y recorrí la suave piel que se erizaba

tímida por el avance de mis dedos…

Aquella noche besé tu cuello

y proseguí hasta el límite con los pechos

que se erguían ávidos de placer…

Aquella noche te tomé de las manos

y partimos hacia lugares secretos

donde nos entregaríamos sin testigos…

Aquella noche fue la primera

de muchas otras que siguieron

y que aún nos tienen atrapados

con el mismo misterio de la primera…


Bajo la luz de un farol.