Este video fue realizado gracias a la colaboración de Marcelo Caggiano, locutor de FM en Chascomús. El texto, corresponde al cuento ganador en el Certamen Internacional de Cuento organizado por la editorial Mis Escritos edición 2013.
En esta página expresaré mis pensamientos. Con un relato, una frase o una poesía, para que vuelen como las hojas que, al caer, conversan con el viento.
miércoles, 18 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
El día Sábado 12 de abril, presenté el libro "GAMBETA DE SUEÑOS, fotos y anécdotas de la categoría 2000 del club Deportivo Chascomús". Su edición fue posible gracias a la colaboración de la Escuela de Fútbol del club, la C.D. del Club Deportivo y sobre todo... de los padres. Luego de observar un video en donde se apreciaron las hazañas deportivas de la categoría (en la Liga Local, los Torneos Nacionales e Internacionales) entre los años 2007 y 2013, tuve el agrado de compartir unas palabras vertidas por el periodista deportivo Aníbal Gómez. Finalmente, se entregó un ejemplar a cada jugador, muchos de los cuales integran en la actualidad la sexta división del Club Deportivo Chascomús. La edición se realizó a través de "Ediciones Mis Escritos", de la localidad de Lanús. Agradezco a los que compartieron dicho evento y sobre todo a los protagonistas del libro... ese grupo de "pequeños - grandes" jugadores de fútbol.
martes, 25 de marzo de 2014
Quiero compartir con mis seguidores que he tenido un cierre de año 2013 con grandes premios, y un comienzo 2014 lleno de satisfacciones. Escribir fue siempre para mí, un hobby. Pero cuando los reconocimientos recibidos a través de los jurados que conformaron los certámenes han sido favorables, ese hobby se transformó en una responsabilidad. Y no lo expreso como una carga, sino como un placer por la escritura, y la necesidad de llegar a lo más profundo de mis lectores. Por eso, gracias a todos aquellos que han valorado mis obras.
Galardones durante el año 2013:
- Mención en "Cartas de amor", Homenaje a la mujer (Centro Cultural Rosalía de Castro, Bs. As.)
- 2º premio "Juegos Florales" Ed. Mis Escritos, Bs. As.
- Finalista 9º Certamen internacional "Cartas de Amor", Ed. Mis Escritos, Bs. As.
- 1º Premio Certamen Internacional de Cuento Ed. Mis Escritos, Bs. As.
- "Gran Premio de Honor" otorgado por Ed. Mis Escritos, Bs. As.
- Mención de Honor "Juegos Florales de Invierno", Ed. Mis Escritos, Bs. As.
- 1ª Mención "Una Mirada al Sur", Ed. Pasión de Escritores, Bs. As.
- 1º Premio "Juegos Florales de Primavera", Ed. Mis Escritos, Bs. As.
Galardones hasta el momento durante el año 2014:
- Finalista en certamen "Ecoloquia 2013", Bs. As.
- Seleccionado en Concurso "Letras con Arte", España.
- Distinción Especial en "Certamen Internacional de Cuento Infantil", ed. Mis Escritos, Bs. As.
- Seleccionado en Concurso "Otoño e Invierno", Diversidad Literaria, España.
Libros a presentar durante el corriente año:
GAMBETA DE SUEÑOS. Un relato-crónica sobre un grupo de chicos de la categoría 2000 del Club Deportivo Chascomús. Los logros deportivos y sus grandes anécdotas, han demostrado que todo se puede si prevalece el espíritu deportivo y sobre todo... la amistad. A presentar en el mes de abril en las instalaciones del Club.
DOBLE MIRADA. Una selección de cuentos cortos en donde la imaginación, el absurdo y el cambio brusco de los acontecimientos, son los verdaderos protagonistas de las historias. Se presentará durante la VII Feria del Libro de Chascomús (mes de junio).
A todos... ¡GRACIAS!
viernes, 29 de noviembre de 2013
El siguiente poema, es uno de los galardonados como "Primera Mención" para integrar la Antología Internacional "Una mirada al Sur 2013" de Ediciones Pasión de Escritores.
Con beneplácito, me han notificado que un ejemplar de la Antología le será entregada a Su Santidad el Papa Francisco.
miércoles, 9 de octubre de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
¿Cómo?
El Destino juega con nosotros
y trenza los caminos
como los cordeles de un zapato.
¿Cuándo?
La tenue luz del crepúsculo
adormece los sentidos humanos
y permite que afloren imágenes
de pasiones escondidas.
¿Dónde?
La calle mezcla cientos de personas
indiferentes al entorno
pero entre todas las miradas
hay dos que se reconocen...
¿Por qué?
El Universo es una rueda infinita
que gira para volver al mismo lugar.
Luego de la tormenta de odios y rencores
un nuevo amor renace...
domingo, 16 de septiembre de 2012
AÚN TE RECUERDO
miércoles, 6 de junio de 2012
jueves, 29 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Esta vez, escapo de la línea romántica para hablar de ciertos personajes desagradables...

Su nombre me provocan repulsión
como si pronunciara aquellas mágicas palabras
que evocaban a los demonios usurpadores
de las recetas de hechiceros medievales.
A veces recorren los rincones profusos de la casa
que desconozco por mi incapacidad de alcanzarlos.
Son más dueñas que yo, conocen mis horarios,
y se jactan de un suculento banquete ante mi ausencia.
Soldados de una guerra declarada hace siglos
con intenciones de victoria por la eternidad.
Lucen orgullosas su cobriza armadura
que resiste a los golpes inútiles que intentan
derrocar su imperio repugnante y oscuro.
Si una muere, otras miles aparecen de la nada
como si un portal del tiempo se abriera
en uno de los huecos oscuros de mi morada.
¿Qué capricho tuvo el Creador de Todo
para colocarlas sobre la Tierra?
¿Acaso ya existían en el Cielo
perturbando la morada divina?
¿O fue el demonio desterrado quien,
antes de sucumbir en las profundidades,
las esparció por el Paraíso
como signo de su maldad extrema?
Inútiles son los esfuerzos de los sabios
pues, ante cada amenaza, se adaptan sin demora
para reírse de nuevo ante nuestras caras.
Tal vez deberíamos aceptar la derrota
y compartir el territorio de la contienda.
Que el día sea nuestro y permanezcan ocultas,
y la noche misteriosa sea completamente de ellas.
Gabriel López - 2012
jueves, 19 de enero de 2012
UNA CARTA DE AMOR... ESPECIAL

San Antonio, Puerto Rico, abril de 1972
Querida Clara:
Ha pasado mucho tiempo desde aquél día de tu partida. La distancia socavó mi corazón, envejeciéndolo con más efecto que el producido naturalmente por el paso de los años.
Aún recuerdo aquella calurosa tarde en la plazoleta de nuestra ciudad en la cual me anunciaste tu decisión, la de abandonar todos los momentos de felicidad y de apasionado amor que compartimos, por el solo hecho de haber conocido a un hombre que te ofreció una vida repleta de lujos y placeres que yo no era capaz de darte.
"El amor puede llenar nuestros corazones pero no nuestros bolsillos" dijiste con tono duro y gestos serenos; pensabas que con esa actitud me convencerías de esas palabras, pero los ojos, fiel reflejo de los sentimientos, indicaban que las mismas brotaron falsamente, sin convicciones.
Luego, te levantaste del asiento (el mismo que fue testigo de tantos gratos momentos y, a su vez, testigo de nuestros proyectos de vida juntos) y en silencio te alejaste con paso firme sin mirar hacia atrás; pero observé que inclinaste la cabeza como fiel demostración de tu llanto, de tu arrepentimiento.
Sufrí mucho, no solo por la separación sino por ti, por tu desacertada decisión. Estabas segura de que no lo amabas, y a eso el destino lo castiga provocando que los días, los meses, los años, se conviertan en un martirio creciente.
Te escribo esta carta, y pretendo enviártela pero no por algún medio tradicional, sino que partirá en el interior de una botella, la cual arrojaré al mar que me separa de ti. Pero no escogí cualquier botella. Es la misma que tantas veces bebimos juntos, ya sea en mi casa o en la playa observando las estrellas. Siempre te llamó la atención su graciosa forma y su vistosa etiqueta verde con motivos rojos, que te transportaban en el tiempo a la niñez, y visualizabas ese árbol de navidad que tus abuelos armaban con mucho cariño, para colocarlo luego en el centro del comedor. Tú admirabas el empeño puesto por ambos, la manera de distribuir aquellas esferas rojas por todo su cuerpo verde intenso, dotándolo de vida, al igual que esta simple botella.
El viento la acariciará en su trayecto, como lo hicieron mis labios sobre los tuyos.
La lluvia la cubrirá con gotas, como las lágrimas sobre mi rostro, al enterarme de tu decisión.
Las olas la mecerán del mismo modo que yo lo hacía con tu cuerpo, al tomarte entre mis brazos y jugar como niños.
Los peces la seguirán con la mirada, como lo hacía la gente al vernos pasar, pues nunca nos avergonzamos en demostrar nuestro cariño.
Seguramente, en cuanto la veas acercarse desde el horizonte hasta tu playa, retornen a tu memoria todos nuestros gratos momentos, nuestra pasión, nuestro amor, y corras sin detenerte, mojándote los pies para acudir a su encuentro y descubrir su contenido: esta carta.
O quizás, la veas pasar como una botella más, sin detenerte en su forma y en su colorida etiqueta, lo cual indicará que ya no almacenas más recuerdos de mí. Entonces, continuará su viaje hasta que otras manos, otros ojos, lean estas palabras y descubrirán que alguien, al otro lado del mar, está sufriendo de amor por una mujer que ya no vale la pena.
Enteramente tuyo,
Frank
miércoles, 14 de diciembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
CONFESIONES

Porque estás ensamblada a mi corazón
y tu imagen de ángel ocupa los pensamientos,
es que te idolatro, amada mía,
como los prelados hacia el fuego sagrado
o las mieses al candente sol.
Porque tus caricias encienden en mí el fuego
de una pasión incontrolable
que luego sosiegas con un almibarado beso
que acepto rendido a tu vitalidad,
hasta quedar sumiso a los encantos
de tanta belleza reunida en un solo cuerpo.
Si las sirenas exclamaran tu nombre…
¡Cómo me arrojaría a las profundidades del Egeo!
¡O si las crueles huestes de Atila
te tuvieran prisionera!
No dudaría en retarlas sin miedo a morir… por ti.
Es así que te observo y me siento dichoso
de poseer tan preciado tesoro
y quizás, sin darme cuenta, me vuelva arrogante
pero no me importa.
Simplemente… te amo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
A PESAR DE TODO, LA HISTORIA SE REPITE
AYER
Al tío Francisco le gusta llevarme con él al banco. Dice que lo hace porque lo disfruta, porque aprovecha la ocasión para sacarme a pasear, pero yo creo que lo hace para torturarme. Hay cosas que me llaman la atención, como esa enorme fila de hombres de traje que miran el reloj con fastidio a cada rato; o esta otra repleta de ancianos y ancianas que apenas pueden resistir la espera. Y son imágenes que se repiten todos los meses.
El tío me trae con él para cobrar su jubilación, y después me lleva hasta la heladería en donde me compra un enorme helado de vainilla y chocolate. Por eso soporto este martirio, porque al final la recompensa vale la pena.
Como mamá y papá trabajan todo le día reparto mi tiempo entre la casa de los abuelos y la del tío Francisco; eso cuando estoy de vacaciones porque en época de clases mi tía Elvira pasa por la puerta de la escuela en el horario de salida y me lleva a su casa en donde hago los deberes, tomo la merienda y miro un rato la televisión hasta que papá pasa a buscarme. Ya pasé a cuarto grado sin problemas porque me gusta la escuela a pesar de que mis compañeros me vean como un “bicho raro”.
Pero sigo sin comprender porqué todos vienen temprano para hacer la fila en el banco. Tampoco entiendo a los señores que atienden del otro lado del mostrador. Los veo muy tranquilos, conversando entre ellos a pesar de que hay mucha gente que está apurada… o eso parecen ¿De qué hablarán? ¿Por qué no empiezan a atender más temprano si ya están ubicados en sus lugares antes de que el reloj indique las diez? Muchas veces se lo pregunté al tío pero él tampoco lo sabe. Tiene muchos años, no me acuerdo cuántos pero son muchos, y sabe de todo… menos este tema de las filas. Me hacen acordar a la salida de la escuela cuando izamos la bandera; uno atrás del otro, los más pequeños adelante y los gigantes al fondo. Pero acá son filas desparejas y sería mucho lío ordenarlos como lo hacen con nosotros.
Algunas mujeres llevan chicos más pequeños que yo. Se ponen nerviosos y comienzan a llorar, por lo que sus madres los tironean del brazo para que se callen, lo cual dura poco hasta que vuelven con los gritos. Eso tampoco lo entiendo. ¿Será que no los llevan a la heladería como a mí cuando salen de acá? El tío tendría que hablar con ellas para explicarles lo que deberían hacer. Y esos señores de traje y maletín que miran a cada rato la hora… Si están apurados… ¿Por qué no vienen otro día? Pero yo aguanto, porque dentro de un rato voy a devorarme un rico helado de chocolate y vainilla.
HOY
¡Si el tío Francisco me viera! Tantas veces protesté porque me traía al banco siendo yo muy pequeño, y sin embargo sigo esclavizado a esta rutina. Apenas tengo una hora para realizar el trámite, pagar la cuanta, salir disparando hacia la puerta, subir a mi coche y acudir raudamente al trabajo. Todos los meses lo mismo. Aquella fila de ancianos que aguardan el cobro de su jubilación no se modificó en nada respecto de aquella que hacíamos con el tío. ¡Qué helados nos comíamos a la salida del banco! Son situaciones que han quedado muy atrás en el tiempo; hoy ya no dispongo de esos minutos libres, las obligaciones laborales son tan absorbentes que nos convierten en máquinas sincronizadas para realizar todo de manera mecánica.
¡Y esas mujeres! Traen a sus llorosos hijos, pequeñas e insoportables criaturas que escapan de sus manos y corretean entre la gente ¿Habré sido igual a ellos? Tal vez no conocen la terapia que empleó el tío Francisco conmigo, cuando a la salida me llevaba a tomar ese enorme helado de vainilla y chocolate (la heladería no existe más, hoy su lugar lo ocupa una lavandería).
Ya pasó media hora y apenas atendieron a un par de personas… ¡Y cómo no! Si se la pasan conversando quien sabe de qué cosas en lugar de acelerar los trámites. La fila se hace interminable atrás mío ¡Por suerte vine temprano! Lo lamentable es que hoy es el único día en el que puedo disponer de un lapso de tiempo, sino vendría en otro momento, cuando no hubiese tanta gente. Y aquellos ancianos que siguen aguardando el turno, soportando horas y horas de espera. . . deberían ser más considerados con ellos. Ya pasaron cuarenta y cinco minutos y aún sigo aquí. . .
MAÑANA
¡Qué hermoso día! No me costó en absoluto madrugar, si total lo hago a diario. Los mates de mi mujer estuvieron excelentes como siempre, con poca azúcar (el médico no me lo permite) y el agregado de unos panqueques con la mermelada de durazno que elabora con sus manos… ¡cada vez le salen mejor!
La fila es extensa pero se aprovecha, porque me encuentro con viejos amigos con los cuales nos vemos una vez al mes para cobrar la jubilación. ¡De cuántas cosas nos acordamos! A pesar de la edad somos los más pacíficos pues siempre comentamos de los pequeños sabandijas que traen las madres al banco, pensando que van a portarse bien ¡Qué va! ¡Si son imposibles de quedarse quietos! Incluso, con el paso de los minutos empeoran su comportamiento. Y eso que tengo nietos pero por suerte no son como ellos. Se la pasan correteando por todo el banco, las pobres madres deben abandonar la fila para perseguirlos, atraparlos de una oreja y regresarlos con ellas a su lugar. Ya no tengo recuerdos de cómo me portaba cuando el tío Francisco me traía, pero el detalle que no olvidaré jamás es ese suculento helado de chocolate y vainilla que me compraba. Todavía sigo pidiendo esos gustos y cada vez que saboreo uno de ellos me acuerdo de él ¡Y pensar que ahora estoy ocupando su lugar en la fila!
Cuando traigo a mi nietito Abel, en escasas ocasiones, lo llevo hasta la heladería de la otra cuadra y le compro uno como lo hacía mi tío. La zona cambió mucho, y la heladería que existía cuando era un niño cerró para convertirse creo que en una lavandería, luego la demolieron para construir un supermercado. Estos, los de la otra cuadra, no son tan ricos pero no hay para elegir.
Aquél hombre inquieto que mira constantemente la hora se parece a mí. Tantas veces he venido a realizar trámites interminables, ansioso por regresar al trabajo que no alcancé a disfrutar de las pequeñas cosas como ésta, la de reencontrarme con mis amistades de siempre. Tal vez en aquella época los tenía cerca en la fila pero la impaciencia me cegaba de tal manera que no los veía. O quizás sí, pero me hacía el distraído para que no se acercaran a conversar y yo perdiese otro montón de minutos.
¡Allí viene mi compadre Alberto! Hace meses que no lo veía, desde que se jubiló como empleado de este banco. Antes, cuando nos atendía del otro lado del mostrador, al principio no lo saludaba pues lo culpé muchas veces por haberme hecho perder tiempo, sobre todo porque se ponía a charlar con los clientes que atendía, hasta que un día sin darnos cuenta estuvimos conversando unos minutos mientras me sellaba los papeles. Las charlas se sucedieron y comenzamos una amistad que perdura hasta el día de hoy. Antes, rezongaba por muchas cosas, hasta que un día comprendí…
- ¡Alberto! ¡Qué tal! ¿Cómo va la vida?
viernes, 21 de octubre de 2011
NOCHE ETERNA
(NOCTURNO)
Aquella noche fue la primera
donde solos bajo la luz de un farol
en una desértica plazoleta
acaricié tus labios con los míos
para descubrir un sabor que no conocía…
Aquella noche toqué tus muslos
y recorrí la suave piel que se erizaba
tímida por el avance de mis dedos…
Aquella noche besé tu cuello
y proseguí hasta el límite con los pechos
que se erguían ávidos de placer…
Aquella noche te tomé de las manos
y partimos hacia lugares secretos
donde nos entregaríamos sin testigos…
Aquella noche fue la primera
de muchas otras que siguieron
y que aún nos tienen atrapados
con el mismo misterio de la primera…
Bajo la luz de un farol.









